El frío

Autora: Marta Sanz Pastor
Comunidad autónoma: Comunidad de Madrid
Título: El frío
Género: Prosa poética / Drama
Año de publicación: 2012
Editorial: Editorial Caballo de Troya
¿Primera publicación?: No
Lengua de redacción: Castellano
Lengua de lectura: Castellano
Nota:
6/10

El frío no es una novela al uso. No tiene introducción, ni nudo, ni desenlace. Cabalga entre la prosa poética, la reflexión y el relato. Por un lado, tenemos a la narración en primera persona de una chica. Ella nos explica, de forma desordenada, algunos recuerdos y los sentimientos que le provocan. También, intercala la descripción de un viaje. Un viaje que parece no tener fin entre trenes, estaciones y pasajeros, creando un ambiente asfixiante, inestable y agotador. Por otro lado, tenemos una narración en tercera persona donde se explica el día a día de un interno, Miguel, en el psiquiátrico. A medida que avanza la historia, podemos atar un cabo: Miguel y la narradora se conocen, fueron pareja en algún momento y tuvieron, se intuye, una relación tormentosa.

Las narraciones en tercera persona, tienen cierta unión entre sí. Son más accesibles, más transparentes. Observamos a la distancia, la habitación de Miguel; sus manías incomprensibles y su actitud oscilante. También, conocemos a Blanca, su enfermera, con la que mantiene una relación poco habitual. El psiquiátrico se describe como un lugar algo tenebroso que esconde secretos y voces. En cambio, las narraciones en primera persona, son abstractas, inconexas, difusas y, en su mayoría, incomprensibles. La mente de la narradora es libre y vuela entre sus recuerdos, sus sentimientos y su propia interpretación de los hechos. De manera que es prácticamente imposible hilar las ideas y darles una forma más o menos novelada. A nivel poético es interesante. Pero como parte de la trama, estorba. Hace bulto, evita que el lector se acerque de verdad la historia que se pretende contar. Marta Sanz aporta pequeñas píldoras de realidad, esboza la relación de los protagonistas, sin definir claramente cuál es conflicto. Y evidentemente, sin resolverlo.

No he disfrutado de la lectura porque a menudo andaba perdida en ella. Buscaba pistas sobre su relación, una conexión entre los capítulos, una pequeña guía para hilar todo lo que se deja entre ver. Pero por más que busque, no hay cohesión. Tal vez, si la hubiera leído con ojos de poesía, hubiera encontrado la belleza que merece la prosa de Marta Sanz, pero yo andaba buscando una novela, que es, en principio, lo que promete ser. Y no voy a mentir a nadie, al terminar la última página me he sentido un poco estafada.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s